domingo, abril 30, 2006

EL BALUARTE


Tarde en Sitges y he visto colas de gente hambrienta, ya entrada la tarde esperando su turno para una mariscada o, al menos, una triste paella con la que matar el gusanillo. Como ocurría en Rusia en la época de los Soviets aqui ahora a esto nos han llevado los socialistas.

Pueden ir mal las cosas, es cierto, pero cuando ya ves los rostros del hambre que con paciencia aguardan un turno en las aceras desafiando un sol de plomo esperando poder comer, no puedes evitar pensar que Zapatero y aquí el tripartito (que encima de rojos son separatistas) nos han llevado a tocar fondo.

Quería ilustrarlo graficamente, pero he preferido elegir para ello el nombre rescatado de una pequeña plaza, cerca de la parte amurallada del pueblo. Seguramente no se ha dado cuenta casi nadie, y no tiene nombre ni de calle ni de plaza, sino de baluarte, quizá de simbolismo oculto de esperanza popular de una salvación a partir del ronco personaje objeto de la dedicatoria.


A veces echo de menos los ejercicios de ironia que antes eran más frecuentes en mi. Igual es que me hago mayor.


lunes, abril 24, 2006

23 de Abril



¿Qué se puede decir de un pueblo que celebra un día de fiesta en el que la gente se regala rosas y libros?

Pués que no deben ser tan malvados como van diciendo algunos necios conjurados por ahí...


23 de Abril y había que dejar una huella aquí y he dudado, pero al final me he decidido por Mayakovsky, al que cada día me cuesta un poco más conseguir entender en su propia lengua (falta de práctica).

Como dijo él: "Que no se os rompa la barca del amor contra la vida cotidiana..."



Послушайте!
Ведь, если звезды зажигают -значит - это кому-нибудь нужно?
Значит - кто-то хочет, чтобы они были?
Значит - кто-то называет эти плевочки жемчужиной?

Oigan:
si encienden las estrellas es porque alguien las necesita, verdad?,
es que alguien desea que estén,
es que alguien llama perlas a esas escupitinas.

sábado, abril 22, 2006

Ella siempre quiso ser Sissi


"Esto no sale, no sale...."

"Mira como son las cosas -pensó jadeante- tanto tiempo a su lado y descubro que se llama Francisco José. ¡Yo que siempre quise ser Sissi!. No estaría mal... vestir con esos trajes que ensalzarían mi pecho y mis bien contorneados hombros (¡como babearían algunos!) Con esos peinados... el pelo recogido y largo, con lo que a mi me favorece el pelo así..."

Y seguía jadeando...

"Ays... Sí, podría tener una pareja de perros. ¿Qué digo una pareja? ¿¡Qué menos de una docena para poder corretear con ellos!?

Y luego estarían los viajes: esta semana en los Alpes, la otra en el Caribe... Hoy con los niños, mañana escuchando las historias de los dulces ancianitos.

Y en medio de todo estaría él, mi adorado Francisco José, un poco estirado para mi, que soy toda ternura e ingenuidad... ¡qué feliz me sentiría logrando su sonrisa! Tendría que hacer señales por algún sitio, por lo raro de esa mueca en él, claro que podría mandar que me construyeran un ala en mi castillo para tal menester...

Porque, por supuesto, viviría en un castillo, con fosos en los que metería a unos cuantos, solo para que meditaran, que una es muy tierna para cadenas y demás menesteres..."

El jadeo se intensifica....

"¡Qué felices podríamos ser!

¡Ay! se me ha roto la uña y esta maldita mancha no se va. Tengo las rodillas en carne viva, y las manos ásperas de tanto líquido inservible..."

La noche extendía su manto...

"Bueno, no importa, yo siempre quise ser Sissi... y, al menos, tengo a mi Francisco José... Por cierto, que está a punto de llegar y aún no he hecho la cena"

Scoldingclown (Continuará...)

jueves, abril 13, 2006

Vacaciones por fin...




Paris, el gran resumen del mundo y de la historia. La única posibilidad dinámica de que en un lugar se conjuguen la belleza del pasado y el atrevimiento del futuro. La tolerancia y la estética hacen muy buena pareja.La mezcla de culturas que ví hace treinta años en la ciudad del Sena ya es un hecho que no contiene ningún trauma como ocurría entonces.

París sigue siendo un lugar muy caro de transitar. Una hora de aparcamiento no baja de los dos euros y medio y tomarse un café de los tres. El turista no se siente inseguro ni aún con la noche muy avanzada. La presencia de mendigos u otros marginados parece decorosamente evitada en los lugares emblemáticos. En los carteles todas las expresiones del arte: teatro, cine, libros, pero el componente político, a pesar de las últimas revueltas, se observa como empequeñecido, casi ausente u olvidado. París siempre había sido refúgio de ideas o de hombres proscritos en sus lugares de origen, cuna de exilios y oasis de libertad de las ideas. Cosas de la globalización sin duda.

Nos sigue quedando Paris.

domingo, abril 09, 2006

DOMINGO POR LA TARDE

De Binario,escritor de la red, pocas cosas ciertas se saben. Una vez alguien me dijo que era un aristócrata excéntrico al que nadie había tenido nunca en su messenger. Otra que era una mujer. Otros comentan que se trata de un pervertido a partir de la crudeza de sus textos. También que tras ese nick se escondía un famoso. Todo podría ser...

A Binario lo han echado alguna vez de foros por ser muy explícito en alguno de sus relatos, que se le va a hacer, contra gustos....

Sigue un ejemplo.


La ventana, la calle de enfrente y hace casi una hora que no pasa nadie. Ni una persona, ni un coche, solo se ven los adoquines limpios y muchos huecos para aparcar, es domingo y la gente ha salido. Hace sol además y en algún momento el suelo parece un espejo.
¿Cuánto tiempo más esperaré? Una hora, si no viene saldré y compraré alguna revista en el quiosco que me ayude a pasar la tarde, o comeré fuera aunque no me gusta estar sola en el restaurante. Los domingos si no como en casa me siento como esos hombres viejos que se sientan en la larga barra del bar de comidas. Paella, pollo, una copita de champán para festejarse el día y macedonia.
Cuando los veo pienso en que no tienen a nadie con quien siquiera hablar, sus hijos no los deben invitar a sus casas, quizá ya molestan hasta a ellos mismos o a los yernos o a las nueras. Muchos serán viudos o tal vez ni siquiera se hayan casado nunca, son viejos, en su época la gente no se separaba tanto como ahora, eran otros tiempos.
La mayoría son hombres, los solitarios de las tardes de domingo. Las mujeres van en grupos de dos o de tres, seguramente somos más solidarias o simplemente ya no esperan nada y por ello se juntan, van a la Iglesia, un corto paseo y al lugar barato para comer, el barrio no es de ricos.
Por la tarde formaran una larga cola en el viejo baile. Entre ellos se conocen pero no se llevan bien, todos quieren salir de la soledad y se ven unos a otros como rivales. Los hombres buscarán compañía y una mujer que los cuide, las mujeres un hombre que se conserve en un estado aceptable y que no haya que atender demasiado aún.
Casi nadie encontrará nada de lo que busca, pero las miradas de desconfianza se irán reproduciendo desde la barra del bar, hasta la pista de baile pasando por la fila de espera de la entrada. Los hombres no se dirán nada entre ellos, las mujeres se cuchichearán, luego habiendo ya tomado alguna copita todos se atreverán a algo más. Serán claros y concisos, no tienen demasiado tiempo para perder,
-Te doy esto y tú me das…. –Lo quiero, no lo quiero…
Cambio de pareja y nada ocurrirá, ya no queda tiempo ni siquiera para recrearse en las negativas ni en los fracasos.
El domingo próximo habrá mejor suerte.
Espero que él si pueda venir el próximo domingo.




DESPEDIDA


Aunque no lo parezca lo que sigue lo ha escrito una mujer,se llama María. Ella ha tenido diferentes nombres en su transitar por la red: Shere, La Aguadora, Alys ultimamente. He tenido la suerte de que me diera su permiso para incluir en este blog alguna cosa suya. Este es un capítulo de una serie que expuso una vez y que eran cartas de despedida, formas de decir adios. Casi todos eran de mujeres, de varias o de la misma que las reescribía. Esta de ahora es de un hombre, de Andrés. Todo un lujo tenerlo aquí.

Lo que no comprendo es que mientras más buena te pones,menos follamos.
Cuando te hiciste las tetas, vale, fue una pasada. Cierto que a mí me parecía que tenías algo de tacto como de flotador y que al chupártelas me sabían a loctite por más que el médico dijera que eran manías mías. Pero la talla 120 con esos pezones apuntando al cielo y ese aspecto tan redondeado de bol lleno de cereales con la leche ya incorporada que invitaba a comerte a cucharadas, era un puntazo.
Luego te empeñaste en los labios.
Y dos veces.
A mí me sabía peor que besarte cuando te empeñabas en masticar aquellos chicles hiperglúcidos con sabor a mango y sandía, pero era la moda, lo reconocí.
Aunque ya nunca más pudieses sonreir con la boca cerrada.
Que la nariz no te hiciera juego con la boca, a mí me sonó a excusa, qué quieres que te diga. A mí siempre me había gustado tu nariz, era como la de tu abuela, y era una nariz que envejecía bien y le iba a tu cara, no como la que te pusiste, a lo Isabel Preysler. Me pareció que ponerte una nariz de marquesa en una cajera de Alcampo no dejaba de tener su contrasentido,pero como te hicieron descuento y pudimos pagarlo con la tarjeta,me dejé hacer.
Y entonces empezaste con la manía del gimnasio. Al principio, dos días por semana, enseguida, a diario,fines de semana más horas.
Cuando empezaste a dar el número del gimnasio para que te localizaran en el colegio de los críos reconozco que me enfadé un poco.
Pero anda que con todos esos músculos que de pronto empezaste a tener por todas partes no estabas más rica.
Aunque duró poco la bicoca.
Que si hoy no que tengo agujetas, que si hoy tampoco que mañana madrugo para ir a hacer pesas.
La cosa era que el culo se te debió poner divino, pero tenía que fiarme de la vecina con la que ibas, que te lo debía ver en la ducha, porque yo no conseguía ni verlo ni catarlo.
Y entonces pasaste por la lipoescultura.
¡Eso sí me cabreó!
Que te pulieras el dinero de las vacaciones en la lipo también, vale, pero es que, ¡todo el puto día en las maquinitas de pesas y luego va la señora y dice que va a pasar por quirófano otra vez a quitarse grasa!
¿De dónde tenías tú grasa, eh?
Si ya te había dado de aquella la moda de la comida sana y nuestra nevera daba más pena que los pelos de la duquesa de Alba. Sólo había cosas como muy raras y exóticas y todo integral y sin sabor, eso sí, con una fibra de la leche.
Empecé a irme a comer a casa de mi madre algunos días a la semana para recordar que el freir también existe,porque tú hasta habías reconvertido las sartenes en maceteros y plantabas especias.
Después de esa vino lo de tatuarte las cejas , que no entiendo yo eso de arrancarte las tuyas para que te pusieran unas horrorosas con tinta. Y los labios, con el perfilador también tatuado. Y la raya del ojo. Y el lunar ese de tu mejilla izquierda no sé yo si es tatuado también, que ya pierdo la cuenta.
Los pómulos postizos, francamente, ni a Cher le quedaron bien, a ti menos.
Te daban cara de velocidad. Así que entiendo que cada vez que lo hacíamos fuera más breve.
Si tú debías ir en avión por ti misma.
Los postizos del pelo, por la pasta que nos costaron,digo yo que ya podrían haber sido más resistentes, porque la primera vez que lo hicimos estrenando tu nueva melena a lo Shiffer, yo me emocioné, pegué un par de tirones, y me quedé con ello en la mano, y tú me dejasta allí, a mitad de la faena,mientras te fuiste a llorar al baño llevándote el teléfono y contándoselo todo a tu amiga Menchu.
''Que si este bruto me ha arrancado las extensiones, que si no entiende, que si patatín, que si...''
Así que ya no sé si fue con eso, con que empezaste a decir que estabas gorda, que no te apetecía, y primero fueron dos camas y luego dos habitaciones, pero que la vida sexual empezó a ser algo que yo tenía a solas y tú supongo que con tu esteticista, eso sí me consta que pasó.
Así que mira, que estás estupenda, que estoy hasta los mismísimos de que cuando vas a recogerme al bar todos mis amigos se den codazos y digan que menuda potra que me llevo, y yo pensando que menudo debe ser el profe de equitación que te monte, pero que yo no soy.
Y que me ha tirado los tejos la de charcutería, que tiene un olor a jamón serrano que me quita el hambre sólo de olerlo y que me recuerda mucho a ti antes y que le he dicho que sí.
Así que no preguntes mañana dónde he dormido hoy, que creo que no te quejarás de que no estoy dando explicaciones.
Besos,


tu Andrés

viernes, abril 07, 2006

MSN GROUPS





















No se si las Comunidades de MSN son familiares para todos los que paseáis por los blogs.

Las Comunidades eran mundos paralelos a los primeros chats de MSN. Muchos de nosotros en nuestros primeros contactos con Internet decidimos probar qué era eso de chatear y nos acercamos ahí. Eran salas de chats abiertas a todo el mundo, las podía frecuentar los habituales y los que solo estaban de paso. Las salas empezaron a tener "dueños", se llamaban anfitriones y tenían un mazo amarillo que les servia para expulsar a quien transgredía alguna norma de urbanidad o también, en la mayoría de los casos, a aquellos que no le caían demasiado bien por lo que fuera. Los jefes tenían su corte de ayudantes o de pelotas, también esos tenían mazos pero de color marrón y conformaban y cerraban el círculo del poder en los chats de aquellos tiempos. Todo lo anterior parece propio de adolescentes, incluso de niños, pero ocurría en cualquier grupo con cualquier temática o rango de edades.

Los chats empezaron a usar unos foros que MSN tenía con el nombre de Comunidades como tablón de anuncios. Como una prolongación de la sala. Allí se exponían mensajes, fotografías y luego se podían compartir archivos variados, como juegos, música, textos literarios, etc. Los que mandaban en un sitio lo hacían en el otro también y sala y comunidad tenían casi siempre el mismo nombre compartido

Hace como tres años MSN cerró los chats con la vaga excusa de impedir la pornografía infantil. Ahora da el primer paso para el cierre de las comunidades que en algunos casos contienen algunos tesoros en sus textos. Y lo hace enviando, como primera medida, a los grupos que estaban calificados como "con contenido para adultos" a un lugar nuevo en el que se exige un numero de tarjeta de crédito para, supuestamente, certificar la mayoría de edad de los miembros.

Yo administro y participo en uno de esos grupos que nació como escisión de otro en el que los jefecillos aplicaban la censura, de eso hace algo más de un año y medio. En nuestra comunidad ahora hay cerca de mil participantes y ocho mil mensajes con un valor difícil de medir por las vivencias, en unos casos, o la calidad en otros, que encierran una gran parte de ellos. La comunidad era también un escenario donde nos encontrábamos los viejos amigos. -Hoy escribo yo, mañana tú me contestas... y así íbamos sabiendo de todos, de nuestros cambios, de cómo nos iba a cada uno de nosotros.

Han hecho igual que con otras muchas cosas. Nos las dan gratis para que las probemos, pero también para crearnos la necesidad. Y ahora o acabamos pagando o nos dejan sin nuestro lugar de comunicación y encuentro.

sábado, abril 01, 2006

¿Soy un tipo serio?




Nunca me he considerado un hombre serio, creo que tengo un sentido del humor, quizá particular, pero ahora me empiezo a plantear si realmente lo entiende alguien, aunque ya me estoy temiendo que no, que son muy pocos o casi nadie.

Yo creía que en mi entorno ya existían los “serios” oficiales, esos a los que nadie se atreve ni a toserles de lo graníticos que aparecen y que es rarísimo verlos en alguna licencia jocosa o entre alguna risa. Es posible que me esté convirtiendo en uno de ellos, tal vez lo he sido siempre o, peor aún, soy el ejemplo más acentuado de todos, y yo no lo he sabido hasta ahora, que algún alma caritativa ha tenido el valor de decírmelo a la cara, como el que le dice a un semejante una vergonzosa cualidad como:

-Manolo te estás quedando calvo, o -Pepita cada día estás más gorda.

Así sin la anestesia de los rodeos ni los subterfugios, tal que así me lo han ido dejando caer a mi ultimamente.

La verdad es que no se que hacer, si ponerme a hacer gamberradas, hacer un curso de chascarillos y repiquetes, comprarme unas castañuelas para desmentir tal condición, quedarme con el sambenito o hacer una encuesta que lo desmienta.

Entiendo y acepto que mi futuro como animador con desparpajo para reuniones multitudinarias está en el alero, por no decir que está en alguna papelera, por lo tanto asumo que tengo que intentar ponerle remedio a eso de ser un tío aburrido con alguna terapia de la que sin duda existen.

Para empezar con los desmentidos había elegido, para ilustrar este post, una foto mía muy reciente que tengo con unos boxers de topos, aunque he dejado de lado la idea, porque como primer paso la veo un tanto precipitada. Vamos a ir poco a poco, que las prisas a veces acaban con las buenas intenciones....Lo siento por los lectores de este blog, porque habrán de encontrar la carcajada en otros lares.

En cualquier caso, y solo por intentarlo, os dejo un chiste que acabo de oir en una vieja cinta:

Conversación en un portero automático de una casa:
-¿Quién es?
-"En Saint Moritz vuelve a llover"
-Es en el quinto, el espia vive en el quinto...
...
En fin, que no doy para mucho más en este tema, seguramente debo tener otro tipo de habilidades...

domingo, marzo 26, 2006

¡ Woop !

Pues sí, te he abandonado tal como has pensado cuando, al llegar a casa, has visto el relativo desorden que he provocado al llevarme mis cosas. No te preocupes, no falta nada tuyo, ni nada de propiedad compartida que tenga algún valor económico. Me he llevado cuatro libros, algún CD, alguna película y algunas fotos de los álbumes, además de mi disco duro y los preservativos especiales para mi alérgia. No lo esperabas, lo sé. De mi nunca has esperado ninguna iniciativa tomando decisiones importantes. Siempre hemos hecho lo que tú has querido y nunca has pensado que yo solo te seguía la corriente, sin estar de acuerdo, pensando que no valía la pena el esfuerzo de llevarte la contraria, que era mejor callar, aguantar y dedicarme a mis cosas, a mi trabajo y a mis partidas de poker de los viernes con los amigos de siempre, de antes de haberte conocido.
Hace algo más de un mes decidiste que íbamos a dejar de fumar los dos. Sí, tú y yo. Como otras veces un vaivén de tu pensamiento había vuelto a fagocitar mi voluntad y mi deseo. Seguramente meditaste, lo harías por iniciativa propia o inducida por alguna de tus amigas de la oficina, del gimnasio o de internet, otras que probablemente deben convivir también con parejas que conjugan la voz pasiva de la paciencia y la indiferencia. Cuando te dije que lo había de pensar con un poco de calma y que era todo demasiado súbito para mí fue cuando me acotaste solamente la habitación de planchar para que fumara. Ya no podía ni en el salón, ni en mi estudio, ni en el dormitorio, ni siquiera en el baño, sabiendo como sabes que, para mí, un cigarrillo por las mañanas es el equivalente a una dieta cargada de fibra y salvado para esas labores.

Desterrado con la ropa limpia y por doblar para fumar... sin exceso, no fueran a coger olor tus prendas íntimas. No se si te quería. Hacía unos meses que me estaba acostando con una muchacha muy joven, una becaria de ultimo año de carrera que hacía prácticas conmigo en la empresa, se llama Laura, y ahora cuando leas esto ya estaré instalado en su casa, me he ido a vivir con ella.
Todas los acontecimientos, las decisiones son un proceso de maduración pero ocurren en un momento preciso.

El ser más paciente, resiste, calla y sufre en silencio y abnegado a veces de por vida, salvo que un día se aburra de aburrirse y haga un movimiento subliminal.
Por las fiestas cuando fuiste a ver a tu madre yo estaba en la cama con Laura, en nuestra cama. Ella la deja hecha otra vez imitando esa doblez extraña que tu siempre haces con los ángulos de las sábanas. Habíamos hecho el amor durante más de una hora, yo intentaba disimular lo exhausto que estaba. Al final la había rendido y cuando se giró hacía su mesita de noche (la tuya habitual) para coger sus gafas y ponérselas, me dijo…
-¡Woop¡
Me sonrió y metiéndome mano en la entrepierna exhausta me dijo bromeando que no estaba mal para mi edad, pero fue entonces cuando en otro movimiento, mirando yo sus pechos erguidos y poco iluminados, vi que colocaba un cenicero encima de las sábanas entre los dos, encendía dos cigarrillos y me pasaba uno de ellos. Mientras fumaba imaginaba, como si lo viviera, lo que hubiera supuesto la misma escena contigo. Me asusté y al apagar el cigarrillo mirando a Laura le pregunté:
-¿Tú querrías vivir conmigo para siempre?
Me contestó solamente con un “vale”, pero con las vocales muy alargadas y una sonrisa joven e inocente de satisfacción sincera. Supongo que ahora contarás a todas tus amigas, para las que aparentas con todos tus actos, que me he fugado con una menor, o que te maltrataba o que he tenido alguna crisis de menopausia masculina. ¿Por qué no les dices la verdad? Que me fui a por tabaco. El cartón de cigarrillos de los que tu fumabas y que me dijiste que tirara o lo regalara está en la caja de las herramientas, junto a las brocas del taladro, haz con él lo que te parezca, es tu decisión.

sábado, marzo 25, 2006

LA SUBLIMIDAD Y EL MERCADO


No hace mucho ya incluí aquí un texto de Custardoy. Pero no puedo evitar colgar ahora el reciente que ha aparecido en la comunidad de MSN con el título de "La sublimidad...", que para mí es de lo mejor que he leido nunca no solo de entre sus exposiciones sinó entre todo lo que uno encuentra por la red.
Eso que algunos coinciden en llamar "literatura alternativa" tiene en el texto que sigue un inmejorable ejemplo y exponente. Gracias Custar y sigo diciendo que es una lástima que no te animes a publicar en el "exterior".
Habrá más oportunidades, solo depende de ti.


Cuando era adolescente, recuerdo, no solo el mercado al que me enviaba mi familia, sino también a las pequeñas tiendas del barrio, y en aquellas correrías con la bolsa de la compra me pareció entrever alguna vez a uno de los miembros del circulo académico, el orador de la melena y los dientes apretados, de quien ya sabía yo que se llamaba Darío Álvarez Alonso, y que pasaba despacio pero como huido, por calles estrechas con muchas carbonerías. Temí saber la realidad: que Darío Álvarez Alonso también hacia recados.

A mí me daba una vergüenza enorme llevar debajo del brazo una bolsa o capacho y me repugnaba el mercado por dentro, con su exceso de comida, su olor a crimen en las carnicerías y su olor a letrina en las pescaderías, me gustaba el mercado por fuera, eso sí, con su aglomeración de obreros, meretrices, encantadores de serpientes, exploradores apócrifos que habían bajado de las cumbres saludables a comprar una bolsa de caramelos para la tos. Todo aquello me recordaba un poco al mercado persa de Rimsky Korsakoff, que era una cosa que se oía mucho en casa, en los discos de la familia, pues las familias de por entonces se habían quedado musicalmente, en el descriptivismo brillante y superficial del ruso y a mí me gustaba Sherezade y El vuelo del moscardón . Un viaje alrededor del mercado, pues, podía ser como un viaje alrededor del mundo, y también aquel cosmopolitismo me recordaba a mí La vuelta al mundo de un novelista de Vicente Blasco Ibáñez y de quien yo había leído La catedral, Flor de mayo, Luna Benamor y A los pies de Venus, admirando el anticlericalismo encarnizado del primer titulo, el realismo poético del segundo (por ahí me iba viendo yo como escritor), el exotismo del tercero y el erotismo del cuarto, que me había abierto un mundo cosmopolita y perfumado donde los embajadores vivían amancebados con diosas desnudas en las ciudades de la costa azul.

Pero si me llenaban el capacho de repollo y coliflor, había que renunciar a la literatura y a la geografía, a Blasco Ibáñez y a Rimsky Korsakoff, había que volver a casa tirando de la carga y mirando para ningún sitio, por no saludar a las vecindonas irónicas, o al peluquero que estaba en la puerta de la peluquería, arrullando el cáncer que le iba matando y mirándome con odio de canceroso y odio de peluquero, ya que yo persistía en mi melena, entre los héroes adolescentes de los tebeos y los poetas manditos.

Y entre tanto vislumbraba a Darío Álvarez Alonso con su capacho debajo del abrigo por la otra acera. Porque podía soportar mi dolor y mi humillación, a los que ya estaba acostumbrado, pero no podía soportar que uno de mis ídolos literarios se me viniese abajo, porque yo tenía en aquellos poetas y escritores del circulo académico (y en especial a aquél, a Darío Álvarez Alonso), situados en un limbo de luz y versos, de patios y cultura, de claustros tranquilos donde no llegaban los gritos del mercado, ni el metralleo de las maquinas de escribir de las oficinas, y les imaginaba paseando siempre por aquellos claustros, en un sol tranquilo, sin otra ocupación que intercambiarse metáforas de los clásicos y ocurrencias propias. Eso era para mi la literatura. Si Darío Álvarez Alonso también hacía recados, eso suponía que el reino exento de la cultura no estaba en ninguna parte, que la maldición y la humillación de la vida alcanzaban a todo el mundo, que ser escritor, artista, poeta, no servía de nada, cuando yo había creído que aquellos seres eran los únicos que no compartían los dolores, los tediosos líos de familia, la abominación mercantilista y los partos de los otros humanos deleznables.

Muchas cosas se me venían abajo, aunque no dejaba de decirme que, si bien Darío Álvarez Alonso quizá hiciese recados, como yo, con un capacho, él no era, al fin y al cabo, más que un aprendiz de escritor, un aficionado, pero que en algún sitio, quizá en Madrid, en los hondos y dorados cafés, como en Paris, o siempre a la orilla de los mares con diosas, o en las cumbres con montes, como Machado y los poetas castellanos, estaban los escritores, los poetas, viviendo una vida a parte, ociosa e inteligente, que era la vida literaria, sin abuelas enfermas ni deudas en el mercado.

Sentí más vergüenza, pues, por el capacho de Darío Álvarez Alonso que por el mío propio, me dolió más lo suyo, me pareció más injusticia de la naturaleza y de la vida, mayor burla del destino, pues al fin y al cabo yo no era nadie, no era nada, dudaba mucho de pasar algún día, del capacho de la compra o la prensa de la oficina, a los grandes cafés literarios del mundo que era la idealización que yo tenía entonces, pero estaba claro que Darío Álvarez Alonso era un escritor, tenía cabeza, traza y voz de escritor, era lo más escritor que yo había visto en mi generación, o en la siguiente, pues Darío Álvarez Alonso debía llevarme algunos años, y le había imaginado siempre en su casa, por supuesto estaba en un barrio discreto de la ciudad, con un portal revestido de cierta dignidad, preparándose para ser escritor, leyendo y escribiendo en aquellos miradores altos, con sol de la mañana y de la tarde, que eran sus miradores, sin tener que estudiar una carrera de leyes, como mi amigo Julián, y sin tener que hacer recados. Más lo que había en la ciudad eran palomares derruidos, como en El lazarillo, es decir, casas de buena apariencia que por dentro habitaban sombras arruinadas, mendigos de oro.

Ocurre pues, que uno perdona su propio destino, se instala en él, acepta su excepción en la desgracia, su desgracia en la excepción, pero cuesta aceptar la desgracia y la mentira de aquello que habíamos creído una zona exenta e inalcanzable de la vida, el ideal que nos consuela siquiera con su existencia, aunque no tengamos acceso a él. La desesperación empieza cuando comprobamos que no hay ideal, que no hay zócalos de luz donde habiten seres privilegiados, criaturas afortunadas. El hombre es generoso, a pesar de todo, y renuncia a su felicidad y a su vida con tal de que le dejen creer que la felicidad existe en algún sitio y para alguien (en el cielo para los cristianos, en el futuro para los progresistas). Es una forma de salvación individual en la salvación colectiva y venidera de lo humano. Lo que se tarda en aceptar, lo que se acepta solo con la madurez, es que no hay salvación para nadie en ningún sitio, que no hay una franja mágica de vida donde se detiene el tiempo y se es feliz para siempre (la imagen de esa franja suelen dárnosla algunas nubes estiradas del crepúsculo “de un incoloro casi verde”, como decían mis poetas modernistas o posmodernistas, pero es claro que esas nubes desaparecen en seguida, se desvaen, se deslían, se destrenzan, son mera ilusión óptica).

Perdida la infancia, perdida la religión, mi franja de un incoloro casi verde estaba en la literatura, y ese incoloro casi verde aureolaba la frente de Darío Álvarez Alonso, por donde yo había conocido que era un predestinado, un elegido, hasta que descubrí, que también él, como yo, hacía recados. No me habría importado no ser nunca escritor con tal de que se salvase la literatura. Me bastaba por entonces saber que ese mundo sosegado y lleno de imágenes existía, y esto me consolaba hasta resignarme a no acceder a él. Me importaba más la literatura que mí literatura, que eso es ser joven, adolescente, crédulo y puro. Pero la vida, que es impura y, sobre todo, irónica, le hace a uno escritor a costa de cargarse la literatura, le lleva a un reinar en ese reino sólo por revelarle que está tan podrido, sucio, triste, atormentado, y mareado de días como todos los demás. Y, para hacer todo esto más grave, Darío Álvarez Alonso portaba bajo el abrigo un vergonzante capacho muy parecido al mío.

¿Habría conocido Baudelaire la humillación de salir con un capacho, por las calles de Paris lleno de repollo y coliflor? Seguramente sí, aunque esto no lo contaban sus biógrafos, ni lo contaba él, pero como ser sublime sin interrupción entre tanta carnicería y tanta pescadería, como serlo yo, como serlo Darío Álvarez Alonso, como serlo Baudelaire, que lo había escrito sin que yo lo hubiera leído aún, pero teniéndolo ya adivinado como lo tenía.



Custardoy

Ya ni eso...


...Las consultas por disfunción eréctil se han triplicado en España en los últimos años desde la irrupción en el mercado de medicamentos como el Viagra en 1998, que facilitaron "enormemente" problemas contra la impotencia.....
En declaraciones a Europa Press, Cerquella ha indicado que este incremento de consultas también ha propiciado un incremento de la demanda de implantes de prótesis de pene en un momento en que "se creía que los fármacos, "muy eficaces" y "más económicos", generarían un cambio de tendencia de este tipo de intervenciones a la baja.
Se calcula que anualmente, se practican entre 20.000 y 30.000 implantes de prótesis de pene en el mundo. Las cifras en Europa se sitúan en los 15.000.
...(de la prensa de hoy)

¿Será la alimentación? ¿El estrés? ¿Es la culpa del euro?

¿A dónde irán ahora las jovenes suecas a buscar lo que antes encontraban en aquellos españoles bajitos, con camiseta blanca de tirantes, moreno aceitunero de albañil y voz ronca de anis, ducados y carajillos?

Todo se pierde y esto es un nuevo tributo que los españoles ya hemos empezado a pagar desde que decidimos volvernos tan europeos como un belga o un luxemburgués.

¿Soportaremos el fenómeno, consecuencia inevitable de esta ineficacia galopante en la población masculina, de ver, agraviados, como nuestras mujeres empiezan a buscar en otros pagos varones que aún conserven la primitiva resistencia, lozanía y siempre iniesta virtud del otrora macho ibérico ? ¿Seremos como aquellos suecos de entonces que esperaremos que acabe el verano para ver como regresan ellas solo para pasar el crudo invierno en casa?

Mejor no sigo, pero acabo diciendo que no me sorprendería en los próximos días leer por ahí que alguien le echa la culpa al gobierno (por blando).

jueves, marzo 23, 2006

Parece una buena noticia



A mi entender, los objetivos políticos o ideológicos nunca pueden ser reprobables. Ocurre otra cosa muy diferente son los hechos que estos pueden llegar a acarrear, como lo es la violencia, por ejemplo, en el caso que nos ocupa.

A mi me parece absolutamente lícito que alguien piense que es vasco y no español, y que si, con otros, conforma una tendencia social, tengan todo el derecho del mundo a conformar una corriente política. Toda esa obviedad no precisaba ni de un solo átomo de violencia.

Ahora habrá que arreglar el desastre de estos años como se pueda, pero con la voluntad de todas las partes.

Ha sido mucha la sangre derramada, muchas las crueldades. Puede ser muy grande el odio y la impotencia acumulados, pero no hay que olvidar que en la historia reciente, y para llegar también a reconciliaciones, fueron otros muchos los crímenes que prescribieron sin castigos.

A ver si todo esto sirve para algo....

domingo, marzo 19, 2006

Camino...

Tengo preguntas de las que no quiero respuesta, un baúl lleno de recuerdos aparcado en el trastero, tengo imágenes grabadas en mi mente que no quiero perder nunca... Y tengo el convencimiento de que la calma ejerce de somnífero... que dulce ensoñación...

Sin prisa pero sin pausa, a mi ritmo (como debe ser) atravieso volcanes en erupción, desiertos, boscosas montañas, playas paradisíacas... la calma, la agresividad, la ternura, el odio, la envidia, la rabia, el egoismo, la caridad...

Y camino...


Nieve

viernes, marzo 17, 2006

17 de Marzo, San Botellón


Hoy hay convocadas multitud de convocatorias de jovenes en la mayoría de las grandes ciudades.
Los chavales dicen que con los precios que tienen los locales nocturnos, el presupuesto no les da para otra cosa que juntarse en la calle para beber.Los vecinos de las zonas donde se consuman las convocatorias están hasta las narices de las molestias que les comportan. Los ayuntamientos proclaman que hoy van a impedir, por medio de las fuerzas del orden municipales, las concentraciones.
Hay un fenómeno extraño de gregarismo en todo esto. La forma de convocarse (sms e internet), el sentimiento (falso en mi opinión) de rebeldía que parecen experimentar los participantes, que confieren a una borrachera colectiva los atributos de una muestra de rebeldia, todo eso me recuerda que no estar conforme sigue siendo sinónimo de ser joven. El problema empieza cuando una protesta no lleva asociada a un ideal o a una utopía.

Esto que sigue son muestras de lo que se cuece en algún que otro foro de la red.



Se sale!!!!! el 17 la fiesta dl kalimotxo!!!! y ya k somos de Bilbo, lo tendremos k hacer a lo grande batiendo todos los records.(En Bilbo no es hacer botellon, si no k hacer litros, pero bueno, lo damos por bueno)
Esto es de un foro, de los muchos que hay en la red y que debate esta vez sobre el fenomeno del botellón. Hoy hay convocadas multitud de convocatorias de jovenes en la mayoría de las grandes ciudades

NO POR FAVOR, QUE NO SE PERMITA LA JUVENTUD ESTA SIN RUMBO, ESTAN LLAMANDO LA ATENCIÓN DESESPERADAMENTE QUIZAS NI ELLOS MISMOS SABEN EL DAÑO QUE SE ESTAN HACIENDO Y EL QUE HACEN A LOS DEMAS, LOS POLITICOS VAN A SU BOLA Y SOLO LES INTERESA UNA JUVENTUD DESESTABILIZADA PARA QUE CUANDO TENGAN QUE DAR SU OPINION SOLO PUEDAN IR AL NEUROLOGO POR LA FATA SALUD MENTAL, EL ALCOHOL TAMBIEN MATA Y QUEMA EL ALMA.

Estupidos compañeros de generacion:
Ya podria organizarse una protesta asi de multitudinaria por la vivienda digna y asequible, por unos salarios decentes, contra el empleo basura, etc etc etc.


Como me gustaria haber vivido mis 20 años en la decada de los 70, esos si que sabian echarle huevos a las cosas, aun con el riesgo de poderse llevar un tiro de la policia franquista.
No como ahora.

Pues yo lo veo bién. Los joves tienen que protestar de una manera o otra para que les hagan caso. Si para salir a la calle y manifestarse hay que hacer botellones, pues que se hagan botellones. Pero ya que están, que protesten por cosas más serias.

Creo que es mejor hacer botellones que quemar coches...

Este pais es ya una pura vergüenza. No van los politicoso a hacer algo por favor para parar este descerabramiento de la juventud?

Vamos a bajar la tasa de paro; todos colocados.




Barcelona. -- El tanatorio de Sant Gervasi (Barcelona) será el primer centro de estas características en España que ofrecerá la posibilidad de conectarse a internet de forma gratuita en sus instalaciones a través de la cobertura wi-fi.
Este centro, el cuarto de la ciudad y que se inauguró el pasado octubre, incorpora también una pantalla de plasma para proyectar imágenes de la vida del difunto mientras se desarrolle la ceremonia.



Si es que donde menos te lo esperas está un negocio esperandote....Esta noticia da pie a varias derivaciones:
Un producto nuevo en el mercado audiovisual, el "PPS postumo". A partir de ahora, y tal como es menester tener un testamento en orden, se impone también tener una pequeña presentación gráfica lo más elaborada posible para tener un funeral digno.
Los típicos comentarios vacíos que provocaban el preguntarle a alguien qué tal había ido el entierro al que había asistido ahora se convertirán en un elogio o en una crítica (benevola no es para menos) del corto que se proyectará en el acto fúnebre.
Seguramente habrá auténticas obras maestras y no es descartable la proliferación de concursos, exposiciones, o hasta descargas del Emule del material de ese género que valga la pena.
Se podrán también coleccionar los DVD de cada amigo o familiar que haya dejado este mundo hasta formar una pequeña colección con ellos. Así algún aburrido domingo por la tarde, de esos que no hay ni fútbol, una buena idea será llamar a algunos amigos para, todos juntos, ver unos cuantos de esos documentales y así recordar a los ausentes.

Si un día alguien te pregunta como tienes tú de resuelto tal tarea, será una señal inequívoca de que tu aspecto no es todo lo saludable que debiera.